domingo, 19 de enero de 2014

El cine: producto de la cultura.


Poster  collage promocional de "Citizen Kane" creado por Emmamnuel-B


¿Qué películas se pueden considerar como obras maestras? "Existen logros artísticos que marcan un antes y un después en el desarrollo de la cultura humana", explica Angélica García en su estudio sobre La impronta de Vértigo en la historia del cine. Álvaro Muriel, sociólogo y documentalista, máster en producción audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid, cuenta, por su parte, que en una buena película todos los elementos de la misma confluyen para contar una historia. “La clave en una buena película no está únicamente en contar sino en la forma cómo contar”, asegura.

Así, por más simple que parezca, en el momento de evaluar y catalogar una película se deben tomar en cuenta ciertas nociones básicas. En este blog se exponen cuatro de ellas, aunque existen muchas más.

· El concepto de obra artística, en términos generales, se refiere a cualquier producto realizado por el hombre para transmitir algo y manifestar cierta sensación de belleza en el mismo individuo y su entorno. De esta forma cualquier artículo material que se produce con un fin estético se convierte en arte. Por tanto, las habilidades y técnicas con las cuales se demuestra la excelencia en determinado oficio hacen que ciertas obras se conviertan en “maestras”.
Cartel original de la película de 1958

· En cuanto a la habilidad, varios críticos entran en la discusión sobre cuál de estas dos películas “Ciudadano Kane” (Citizen Kane, Orson Welles, 1941) o “Vértigo” (Vertigo, Alfred Hitchcok, 1958) es la mejor película de la historia. Esto se debe a que ambas representan determinadas destrezas que se mantienen como referentes de la cinematografía mundial. En este sentido Muriel explica que la película de Welles, es el referente para todo cinéfilo: “En el cine existe un antes y un después de “Ciudadano Kane”. Así piensa que el cine no está tanto en la cámara sino en la habilidad de contar historias.

En 1941, Jorge Luis Borges, por su parte, en la Revista Sur, escribe: "Me atrevo a sospechar, sin embargo, que Citizen Kane perdurará, como perduran ciertos films de Griffith o de Pudovkin, cuyo valor histórico nadie niega, pero que nadie se resigan a rever". Si el escritor opinaba de esta manera es porque la película, no solo tiene aspectos cinematográficos completamente innovadores, sino además porque la estética y la forma de narración de las historia hasta la actualidad han sido casi imposibles de igualar. Es decir, el filme abre nuevas posibilidades para un arte, hasta ese entonces, completamente joven y en muchos aspectos experimental.

En los últimos años, en contraposición, los cinéfilos han entrado en una discusión en la cual afirman que “Vértigo” le ha quitado el trono a la película de Welles. Muriel concuerda con que con que Hitchcok, maestro del suspenso, sabe manejar los recursos propios de la narrativa. “El director inglés conoce cómo dosificar la información para que sus historias funcionen”, añade. Así los criterios aluden de nuevo a la forma de narrar la historia y la habilidad de Hitchcok para tomar referencias e influencias de la pintura y de la literatura para dirigir su filme. De nuevo se observa una ruptura en los cánones establecidos. De esta forma, ambas películas rompen con paradigmas dentro del séptimo arte y abren una nueva etapa para productores y realizadores.

· La técnica es una pieza clave para entender como las destrezas manuales e intelectuales hacen que un producto cultural se convierta en una obra maestra o no. Muriel concuerda con que la técnica es básica al catalogar una película. “Un buen diseño de fotografía, las destrezas en la interpretación, el sonido entre otros elementos son la puerta de entrada para que el público se enganche”, comenta. Si se comprende que el estudio de la historia del arte, es también el estudio de la creación de nuevas herramientas para producir este a través del tiempo, se puede entender como la introducción de nuevas técnicas fílmicas ha cambiado la historia de cine.

Fotograma de "The Abyss"
En 1989, en “El Abismo” (The Abyss), James Cameron, diseña, por primera vez, una serpiente de aguamarina por medio de imágenes digitalizadas. Así, aunque los resultados de su obra provenían de la aplicación de muchas destrezas adquiridas en la experimentación en otras películas, su creación marca una tendencia que cambia por completo las imágenes en la pantalla grande. 


La cultura, finalmente, entendida como los saberes y creencias de un grupo social, juega también un papel preponderante en la evaluación de una obra. Un producto artístico siempre refleja el contexto social en el cual se crea y por tanto se convierte en un documento histórico de cierta etapa del desarrollo de la humanidad. Un ejemplo claro sobre esta función social y propagandística es “El acorazado Potemkin” (Bronenósets Potiemkin, Serguéi M. Eisenstein, 1926). El filme se refiere a la primera década de la revolución rusa, aludiendo así al espíritu de la época.