El Oscar : ¿Un reconocimiento?

Foto cortesía del Diario de Navarra


Verónica Miño Yépez

El Oscar es un premio creado por la Academia para galardonar a los norteamericanos, así define Camilo Luzuriaga, reconocido director de cine ecuatoriano, a la entrega de los premios Oscar que se vienen desarrollando desde 1929. Para Luzuriaga, este premio constituye un aliciente para la industria del cine, sin embargo, los criterios de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas no serían del todo objetivos ya existen varias estrategias de marketing y de lobby de productores para llegar a obtener una nominación. 

Alvaro Muriel, profesor y director de cine al igual que Camilo Luzuriaga, coinciden que los Oscar son premios creados para la industria norteamericana considerando dentro de su proceso de selección y galardón, criterios comerciales y hasta políticos al momento de seleccionar el film: “Este galardón no termina siendo el único referente mundial para determinar lo mejor del cine global" afirma Luzuriga.

El premio Oscar que otorga cada año la Academia, reconoce entonces a lo más destacado del cine internacional y norteamericano, siempre y cuando hayan cumplido con los cánones y reglas estipuladas y formen parte del “Product value” que realizan varios productores en cada uno de sus films. 

Según el portal www.libertaddigital.com para la producción de la película el Hobbit, la Warner Bros “aportó 10 millones de dólares (7,2 millones de euros) para la primera fase de desarrollo de El Hobbit y que acordó pagar un 5% de los beneficios del primer filme a los Weinstein, que también ingresaron por la trilogía El Señor de los Anillos. En total, Warner ha pagado más de 100 millones de dólares por la película.

Este caso según Luzuriaga es un ejemplo del valor agregado que se establece en la edición, producción, sonorización y efectos a los que las grandes empresas como Warner Bros, Disney, Fox, Metro Golden Meyer, pueden acceder. Estos grandes “monstruos” del cine conocidos como “majors” no solo se preocupan por la producción de sus películas sino que realizan con meses y hasta varios años de anticipación, estrategias de lobby y mercadeo de sus películas para que se genere expectativa de su estreno mucho antes de ni siquiera producirlas. 

El Oscar es entonces una inversión para los creadores del film, quienes al encontrarse dentro de los nominados al Oscar o a ganar la tan afamada estatuilla, se hacen acreedores no solo del galardón sino también al mejoramiento de su status dentro de la industria y obtienen como resultado una mayor exposición mediática que implica la promoción gratuita de su imagen en medios de comunicación. Esto genera grandes ganancias económicas para los productores ya que gracias a estrategias de relaciones pùblicas como el free press, no tienen que pagar por aparecer en noticieros, por ello, una vez que existe ya una nominación, los medios de comunicación especializados o de farándula empiezan a pugnar por la exclusiva con los favoritos a obtener el premio. El valor de una entrevista concedida como primicia suele ser reservado pero es de dominio público que todo se cataloga en millones de dólares.

Estatuillas decorativas, foto cortesía del Diario de Navarra
El guión y la puesta en escena de una película es una base importante para una película, pero son las estrategias de marketing y el lobby los factores fundamentales para el éxito de la misma.

Que la película tenga las salas llenas un requisito de los premios, siendo la excelente calidad en edición, producción y post producción junto a la elección de un elenco de artistas que gocen de gran popularidad o a su vez de gran trayectoria, permiten que el film sea considerado como una oportunidad para que la academia se fije en ellos. De igual forma el contenido de la película tiene injerencia ya que si la película contiene un trasfondo político o de interés colectivo, como el film Argo realizado por Ben Afleck y ganador del Oscar 2013, logra gran incidencia en la opinión de los expertos.

Mejorar sus ingresos y recuperar automáticamente la inversión en sus siguientes proyectos son unos de los grandes beneficios que obtienen productores y directores de las películas ya que al ganar un Oscar, automáticamente obtienen un status internacional y se sitúan dentro de los sitiales de actores, actrices, productores y directores más reconocidos en el medio, lo cual implica no solamente mayores ingresos sino un repunte a la imagen mediático ya que automáticamente los ganadores del Oscar se convierten en portadas de revistas, diarios y programas de farándula especializados. 

El premio del Oscar es democrático, pero, creado por la industria norteamericana para la industria norteamericana. La votación y recepción del público claro que influye pero sobre todo es la calidad de la obra lo que importa ya que los académicos están obligados a ver en pantalla de cine las películas nominadas, afirma Luzuriaga.

Si un director hace una película con el fin de ganar un Oscar representa para Luzuriaga un aliciente que no hay que satanizar sino mas bien reconocer que es un incentivo para los productores a fin de que se establezca cuanto pueden cobrar en sus próximas películas y obtener un mejor estatus en un medio tan competitivo. Si los Oscar son un indicador para saber cuál es la mejor película, la respuesta es sí, pero asegura que no es el 'único medidor de la industria ya que los premios Canes son un competidor del ganador norteamericano y permiten establecer otra visión del cine internacional.


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